7.3.11

[Dimensión]


Humo blanco, espeso y cálido, comienza a cubrir sus ojos, las manos se mueven para acariciar aquel espectro blanco; el chaman toma el bastón del destino y lo lanza al cojín más cercano. Toma su largo tabaco y continúa navegando por la niebla, con su otra mano, toma la gran botella, y comienza a desahogarla en su seca garganta. Ya había tomado su alucinógeno y esperaba que llegasen los espíritus por el techo o el suelo; conversando todos en silencio al acercarse al sillón del chaman. Tres cojines mugrosos en forma de pirámide dentro de la caverna de concreto del chaman; vestido solo con esperanzas y fortaleza, se sometía todas las noches a conocer cada rincón de la locura, y encontrar la comunicación con los espíritus, en ocasiones ancianos devotos al palpar lo invisible y sufrir la existencia sensitiva podían ver aquel paraje espectral, hasta que la muerte los separaba de sus creencias y se encontraran tan cercano de abrigar las estrellas, lejos del plano material que comprende el giro final. Esperaba el chaman, gotas de sangre caer de sus ojos para tomarla con su vino y acariciar a los espíritus agradecido por su presencia. La luz de las velas las utilizaba para caminar por la oscuridad, terminaban por quemar sus manos, y observar el último fragmento de luz derrochada. Termina su primera botella, completa su tabaco mientras la habitación queda en tinieblas. Se percibía otra dimensión en aquella caverna gris, piramidal, situada en el sótano de algún edificio en una mugrosa ciudad oscura de la dimensión terrenal. 
Al levantarse del suelo, toma una larga espada vieja, oxidada y se adentra en la niebla formada por el tabaco y los espíritus. Al caminar por la alucinación trascendental, cruza por valles que se hallaban detrás de las paredes, alza su espada con coraje, y conjura palabras al vacío de la caverna, eco detalle al paisaje detrás de su pared. Cruzando por la alucinación real de cambio de dimensiones, entra de nuevo a otra desconocida, enfrentándose con sombras erróneas de su invención, y cortando toda ilusión, penetra al vacío del tiempo y espacio para hallar respuestas en los habitantes de lejanas dimensiones.No muchas peleas se daban dentro de dimensiones, el chaman comprendía que algo ocurría durante aquellos días terrenales, nadie pasaba más allá de aquel paraje dimensional lleno de demonios, sombras, vacío tangible y asfixia mental. 


Preparado el chaman, entra al espacio dimensional, y vuelve noche tras noche a caminar por la misma oscuridad buscando luz.


Lobo chaman con las botas puestas

[Evolución]

La proyección se promulgó en su mente y sonaba como aviones volando en sus oídos, luego se retiraban; ondas de expansiones sonoras rasgaban la poca cordura que aún tenía. Luces hicieron que las pequeñas pupilas arrebataran cada rincón de sus ojos convirtiéndolos en piedras azabaches, luego a intensos colores. Su boca empequeñecida por un amargo grito. Enflaquecido por exceso de ayuno, piel tornada azul y capa capilar en el suelo como mudar de piel. Sin cabellos ni pelos, falta de oxígeno había hecho de él, un pequeño hombrecillo. 

Cuando observa al cielo éste se unía a la tierra, observaba todo el sistema solar y las distintas formas de vida en otros planetas y galaxias. Horrorizado, corrió hasta no poder pero, al llegar al mismo extremo donde había partido, comprendió que no existía manera de huir. Por unos instantes miraba el cielo para sentir la espesura del espacio e infinito recorrer por sus ojos. En ocasiones sentía una molestia en su frente y cuando pasaba sus pequeños dedos por el área adolorida, percibía que se encontraba algo grande en su frente, una pequeña bola intentaba atravesar su piel, una hinchazón horrible y dolorosa venir del centro de su frente. 

Alimentándose de aire cósmico, nunca tenía hambre, ni malestar estomacal, hasta el punto de cuestionar si estaba muerto pero, la respuesta de inmediata se anunciaba telepáticamente, y le decía siempre lo mismo. “evolución” y se silenciaba. Concentrarse en una meditación le era complicado, de inmediato se dirigía a millares años luz por otras galaxias sin habitar, debía abrir de inmediato sus ojos para volver al planeta donde habitaba su cuerpo material. Sin dormir, exploraba la zona mientras de los humanos sentía sus pensamientos como suyos, cuando opinaba en luchas y conflictos, los pensamientos ajenos se silenciaban y las personas comenzaban a explorar el área, asustados, rostros serios, pistolas, coincidencias en sus cuentos. En la caverna donde se escondía, se amparó a explorar el entorno astral pero, antes, un dolor enorme atravesó su frente y el pequeño bulto reventó, llenado su rostro de sangre. Al tocar aquella hueca carne, se espantó al sentir un pequeño ojo salir de él y al abrirse, su visión observó una gran luz del cual vivir no hacía falta, tampoco morir. 



Observó todo, tiempo y espacio desaparecieron y el cielo se encontraba en la tierra.





Lobo lunar tomando brebaje evolutivo

[Tal vez, quizás, podría...]

Tal vez hoy me pinte de oscuridad, 

tal vez muera en mí, el sentido de vivir, 

tal vez grite y mi sónica existencia toque el cielo y quiebre el espejo que por nube tiene. 

Quizás me veré solido cruzando lo invisible, 

tal vez volveré al origen cuando esta vida no tenga sabor, aroma, aliento. 

Quizás tendré que buscar lejos en el horizonte del desierto, tendré caso alguno donde la muerte visite mis concejos con sonrisas, y me veré cortarme los nudos de mis venas para empozar mi vida en un escusado. Entonces, allí, comprenderé que la existencia tiende de un caño hacia la dimensión estelar. 

Quizás en subastas quede mi lengua para los chis-mosos, mi aliento enfrascado, vendiendo vida por muerte. 

Me veré arrancar mis ojos del cráneo absurdo y con las lágrimas, hacer licor, y con los ojos bombones amargos y viscosos. 

Me veré sonreír de medio lado, mientras se derrite el otro lado del rostro asomando el natural instinto.

Tal vez y mi piel quede en las montañas, cubriendo sus llanuras con mi sombra y con los miembros trancar los ríos, empozar los lagos hasta hacer pantanos con ellos, vida en la muerte de nuevo, y asomo mi rostro fragmentado con cristales incrustados, reflejando al sol desde el alma hasta el cuerpo.

Haré niebla con los pulmones en el paraíso, y del infierno mis riñones beberán los fluidos etílicos del purgatorio de deseos, tal y como lo cuenta el inframundo iluso de mis depresiones existenciales; descuartizando ideas mientras átomos chisporrean luces incandescentes.




Lobo lunatico de las estepas virtuales

Vincenzo petrella b

5.3.11

[(*)(*)]



Cortó la lengua y con sutileza la colocó en el pubis de su pareja, con cinta adhesiva pegó sus ojos a los senos, los demás miembros los arrojó al ropero y el colchón. 

Su alma, lo único que le quedaba, suspiró existencia y luego de evaporarse en el sudor orgásmico de su pareja, se largó al vacío del universo.

Lobo lunar atrapado en fantasías indefinidas

1.3.11

[Recetas para el Mal Vivir, y postres decadentes...]

2 kilogramos de confusión mental,
3 litros de revoluciones psíquicas,
un olla de sentidos vacíos,
4 pizcas de emociones desbordadas,
6 clavitos de rosas perdonadas,
8 corazones de gatos pintados de negro,
3 plumas de cuervo,
ojos de lobo,
1/4 de kilo de vida,
26 años fermentándose en una cueva,
luego dejar explotar a la luz del sol,
alejarse por 3 días y luego acercarse cuando haya muerto y reencarnado sobre la tierra gris...


Recetas para el Mal Vivir, y postres decadentes...


La clave es cocinarlo hasta que queme en el interior, luego te quitas la ropa y te lo restriegas en todo el cuerpo, alucinaras, eso es de seguro, produce un efecto culinario transcendental, después tomas un sorbo de ello y esperas que comiences a ver una brisa colorida paseando sobre ti, allí es cuando esta al punto, puedes bajar la olla y servirlo a tu gusto.


Lunar lobo...mareado y sobrio-ebrio envuelto en mareas turbulentas.