28.2.11

[**]

Mientras el espíritu permanece receptivo dentro de la carne, las vibraciones emancipaban la exploración por la proyección astral.
Cuando la maquina humana descansaba en aquella dimensión, el espíritu se retorcía, se encogía o se expandía, desaparecía detrás de la niebla del olvido disconforme, atravesaba los cementerios de espejos y con silencio mortal anunciaba la llegada de las campanas al son del tiempo nulo.

Lobo Lunar...de las estepas de espiritus

27.2.11

[Detrás de los poros]

…y de repente, el alma despierta, se cuestiona su ubicación dentro del cuerpo tridimensional. 

Empieza a sofocarse dentro de la piel, desde su cerebro los calcinados recuerdos hacen luz a su nublado entendimiento, erosiona ectoplasma desde su frente, azul, amarillo, blanco, verde, manchando su perfil abrumado, sus ojos llenos de lágrimas, giran paranoicamente hacia todo su horizonte, e intentando encontrar luz, consigue a un sol enclaustrado al azul cielo manchado de plomo. Mientras respira violentamente, la sangre comienza a hervir, hasta evaporizarse por su boca. Grita, pero el salón de clases se encontraba concentrado viendo grafías sin sentido en la pizarra, todo se detuvo y las miradas apuñalaron a su despierto compañero de clases, que gritaba mientras se evanecía de la realidad constante del extraño planeta donde habitaba.
Había despertado el alma mientras el cuerpo desaparecía con la bruma del aire y el olvido.

Lobo Lunar...del extraño despertar